100 posts

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Hace 100 posts, comencé este blog. Precisamente, lo comencé el 15 de febrero del año 2016, hace algo más de un año y medio. Desde entonces, he escrito mucho. A veces más, a veces menos, pero siempre he escrito.

591 días de escritura.

591 días de exponerme al público.

14.184 horas de escritura.

14.184 horas de perfeccionarme y mejorar.

851,040 minutos de encontrar errores, aprender de mis fallos y conocer mis fortalezas y mis debilidades.

51.062.400 segundos de escritura.

51.062.400 segundos de trabajar duro, paso a paso, para alcanzar mis metas y vivir la vida que quiero.

100 posts de sueños y pesadillas, de felicidad y tristeza, de metas y fracasos.

No ha sido un camino fácil, ya que he tenido situaciones de desmotivación absoluta y períodos de tiempo en sobresaturación creativa. En números, he posteado 100 artículos, pero solo 16 de ellos fueron publicados durante 2016. El resto, 84 de ellos, repito, 84 de ellos han sido publicados durante el año actual de 2017. Quiero decir, la mayoría de mi trabajo ha sido creado apenas durante los últimos meses, y espero que hayan sido mejores y más profundos que los previos. Por supuesto, sé que los últimos posts no habrían sido posibles sin la existencia de los primeros 16, aquellos que me permitieron ser fuerte y luchar contra mi propia autoestima y simplemente escribirlos y publicarlos.

Al inicio de este blog, escribí mi primerísima historia corta. Durante el tiempo en el que he tenido este blog, he escrito mi primerísima novela. E incluso comencé a publicar aquí mi segunda historia corta (la que, por cierto, casi no tiene ya nada de “corta” en la actualidad). Y durante el tiempo desde su creación, he disfrutado de vivir y alcanzar los más increíbles ideas, proyectos, desafíos y metas. Este blog mío ha sido el resultado de muchos años de problemas, luchas contra mí misma para crear algo y continuarlo. Para ser regular en mi camino creativo y ser capaz de exponerme a la crítica del público. Para aceptar que este es el camino a seguir, porque así soy yo.

Y, ya lo sabes, las circunstancias cambian. Este blog es un reflejo de mí, de mi vida y de lo que me rodea. Por ejemplo, había planeado hacer un genial y nuevo post, un tipo de publicación diferente para el post nº 100 de hoy. Pero estoy enferma y mi cuerpo no me ayuda en absoluto, mientras que mi mente está nublada y lenta por la medicina que estoy tomando. Sin embargo, no me lo tomo como algo triste o depresivo ya que no puedo hacer lo que tenía planeado. He aprendido, durante el tiempo que llevo “gastado” en mantener y empujar este blog hacia el mundo que las circunstancias, de hecho, cambian. Aún así, no puedo aceptar mis propias excusas para hacerlo más tarde o incluso nunca hacerlo. Tengo que adaptarme a la situación actual y luchar hasta el final.

Por supuesto, no habría sido capaz de hacer esto sin la ayuda y el apoyo de mucha gente. (Lo siento si suena como un discurso de alguna entrega de premios) Empezando por mi madre y mi novio, quienes siempre me han motivado para escribir y aceptar esta parte de mí. Ellos quieren que sea feliz, haciendo lo que me hace feliz. Y continuando con todos aquellos que siempre me han apoyado, me han empujado a través de los malos momentos y han mantenido una sonrisa perenne leyendo mis textos. Quiero agradecer en especial a Pedro, Marina y Sofía por su interminable apoyo y sus preguntas y cuestiones sobre mi trabajo. Así que mi consejo es: consigue tu propio “grupo de apoyo” (o, al menos, “gente de apoyo”) que pueda apoyarte (¡sí, en serio!) y, principalmente, motivarte para seguir haciéndolo.

Estos primeros 100 posts de mi blog han sido un viaje increíble, pero sé que no he terminado aquí. Tengo muchísimo trabajo que hacer todavía, pero… Estoy feliz porque tengo ese tipo de trabajo que hacer 🙂

¡Por 100 posts más!

P.D.: No os preocupéis, vais a disfrutar de ese nuevo tipo de post que intentaba hacer para hoy. Solo necesito tiempo para que mi cuerpo se mejore 🙂

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